¿Sabías que hay una curiosa relación entre el asalto al tren postal de Glasgow-Londres en 1963 y el juego del Monopoly? ¿Y que este famoso atraco al tren postal fue bautizado como «el robo del siglo»?
Este hecho se convirtió en uno de los robos más notorios de la historia, no solo por su audacia y sofisticación, sino también por las conexiones inesperadas con el popular juego de mesa del Monopoly.
Si eres un fan de la resolución de casos, los misterios históricos o el Monopoly, sigue leyendo para descubrir los sorprendentes vínculos entre el crimen y el juego de mesa.
Prolegómenos del asalto al tren postal
Todo empezó 3 años atrás, en 1960, cuando Bruce Reynolds, un ladrón profesional encarcelado en la prisión de Durham, conoce por boca de otro recluso acerca de la existencia de este tren postal.
La Royal Mail, servicio postal de Reino Unido, traslada periódicamente entre Glasgow y Londres, en trenes y de noche, grandes sumas de dinero provenientes de la recaudación de los bancos.
Con este dato en mente y junto con Ronnie Biggs, antiguo compañero en la prisión de Wandsworth, comienzan a idear un plan perfecto cuidado al detalle.
Al salir de prisión, Bruce se traslada a Londres y recluta al equipo necesario para llevarlo a cabo.
En total son 17 personas: 15 ladrones escogidos por sus habilidades especiales y 2 informadores.
Para la base de operaciones eligen la granja Leatherslade, meticulosamente seleccionada por su cercanía al lugar fijado del asalto al tren postal.
El objetivo: un tren que transporta 126 sacos con dinero en efectivo entre Glasgow y Londres.
El botín: 2,6 millones de libras esterlinas (unos 65 millones de libras en la actualidad).
Up Special: asalto al tren postal
El Up Special es uno de los cuatro trenes que usa la Royal Mail para llevar el dinero recaudado de los bancos a la capital.
Gracias a sus informadores, la banda supo que el tren salía de Escocia con una gran suma de dinero en su interior, ya que los bancos habían vaciado sus cajas fuertes al cerrar ejercicio e iban a enviar el dinero a Londres para ponerlo a buen recaudo. Nada más lejos de la realidad.
La madrugada del jueves 8 de agosto de 1963 se produjo el asalto al tren postal.
A las 3:15 el tren se encontraba cerca del lugar elegido para perpetrar el asalto: el puente Bridego.
Bruce, Ronnie y el resto de la banda iban vestidos de soldados, debido a la cercanía del lugar con el aeródromo militar de Haughton, con lo que no levantaban sospechas.
Para conseguir hacer parar el tren, recurrieron a una idea brillante: usar una batería portátil. Gracias a ella, cambiaron las luces de los semáforos, primero a ámbar y luego a roja, con lo que el tren se detuvo por completo.
Cuando el ayudante del conductor se bajó a comprobar qué pasaba y fue al teléfono a comunicar el incidente, vio que los cables estaban cortados.
Al volver hacia el tren, se vio rodeado por varias personas vestidas de soldados, uno de los cuales le dijo: «Si gritas, eres hombre muerto».
Al mismo tiempo, habían reducido al conductor del tren, el cual se había resistido y fue golpeado en la cabeza. El plan había sido elaborado para no usar la violencia, por lo que el conductor fue el único herido de este acontecimiento.
El asalto al tren se produjo de una forma tan sincronizada que el resto del personal del tren ni siquiera supo lo que estaba pasando.
La conexión con el Monopoly
La banda consiguió, en apenas 15 minutos, desvalijar 118 de los 126 sacos de dinero y cargarlos en dos furgonetas y un camión.
Sin embargo, desde que se produjo el asalto al tren postal hasta que llegó la policía, transcurrieron 45 minutos.
Bruce, Ronnie y el resto de la banda volvieron a la granja Leatherslade para esconderse y repartirse el merecido botín.
Y no era para menos, ya que habían conseguido hacerse con unas 2,6 millones de libras esterlinas de la época, que equivaldrían aproximadamente a unos 47,5 millones de euros en la actualidad (millón arriba, millón abajo).
En la granja, sacaron un tablero del Monopoly y se pusieron a jugar una partida para pasar el tiempo hasta que todo se tranquilizase.
No obstante, durante el juego, tocaron varias veces las piezas del tablero a mano descubierta, dejando sus huellas dactilares esparcidas por el juego de mesa.
Un simple descuido trajo por tierra todo un elaborado plan. Cuando la policía investigó la escena, encontraron las huellas en el tablero del Monopoly, lo que fue clave en la identificación y arresto de casi todos los miembros de la banda. Solo lograron escapar Bruce y Ronnie.
Conclusiones
Esta curiosa historia acontecida no hace más de 65 años, pone de manifiesto el elaborado plan que se siguió para lograr el asalto al tren postal en tiempo récord, convirtiéndolo en el atraco más espectacular del siglo XX.
Medios de comunicación de todo el mundo se hicieron eco de este acontecimiento, e incluso se han creado películas, canciones y libros en honor al robo más audaz de la historia del crimen británico.
Pero no hay que olvidar que aunque la banda había planificado el asalto al tren postal con precisión, el hecho de que se relajaran jugando al Monopoly y dejaran pistas tan evidentes fue un error crucial. Finalmente, se arrestaron a varios miembros de la banda, y aunque nunca se recuperó todo el dinero robado, el juego del Monopoly resultó ser una pieza clave en la resolución del crimen.
Y así es como uno de los robos más famosos de la historia tiene su conexión con el juego de mesa del Monopoly.
¡Quién iba a imaginar que un juego de mesa sería tan relevante en un robo real!


